Los cuentos Nada escrito por Carmen Laforet y La ciudad y los perros escrito por Mario Vargas Llosa tienen una tema de las relaciones entre los jóvenes y sus tutoras. En Nada la protagonista es una adolescente rebelde que no entiende los tradiciones de su tía. Similarmente, el fragmento de La ciudad y los perros se trata de la relación inquietado entre un hombre y su madre. Así que los dos fragmentos se tratan de algo similar los dos tienen tonos y imágenes muy diferentes. Puesto que el cuento Nada está escrito con el narración en primera persona y La ciudad y los perro está escrito con el narración en tercera persona cambia muchos aspectos de los fragmentos. En estos fragmentos, el uso de primera o tercera persona narración afecta cuales imágenes usen los autores y como estos imágenes da un tono a los cuentos.
El fragmento de Nada se narra en primera persona desde la perspectiva de la protagonista Andrea. Por eso todo lo que sepa el lector es desde los pensamientos y los conocimientos de Andrea. Al mismo tiempo este limite que puede saber el lector y mejora el caracterización de Andrea. En estudiar lo que describa ella el lector puede imaginar que esta importante a ella y que merece descripción. Por ejemplo en el fragmento ella nunca describa la apariencia física de otro personaje, solo menciona su nombre y que dice. En otro lado ella describe objetos que vea, “mis zapatos, cuyo cuero arrugado como una cara delataba su vejez, señaló las suelas rotas que rezumaban humedad” (108). Este imagen de los zapatos no solo describa los objetos que estará la tema del argumento entre Andrea y Angustias sino que también muestra como la atención de Andrea no está en el conversación con su tía sino que en otro lugar. Describir los zapatos y no Angustias se indique que a Andrea se importe más la apariencia de sus zapatos que su tía o que Andrea sepa Angustias tanto que no necesita descripción. Además Andrea también describe su estado de ánimo, “aquellas fiebres, que pasaron como una ventolera dolorosa, removiendo los rincones de mi espíritu,” (108) y “me encontré siendo expansiva y anudando amistades” (109). Estas imágenes se da conocimiento a como se piensa Andrea y sus actitudes al mundo. De solo describir objetos o pensamientos importantes al protagonista cambia cuando hay un tipo diferente de narrador.
En La ciudad y los perros el narrador no es uno de los personajes sino que está escrito en tercera persona. Debido a un narrador más omnisciente el fragmento no depende en el perspectivo de solo un personaje. Pero en cambio de Nada, el lector tiene que adivinar más los pensamientos de los personajes en el cuento. En este fragmento, hay más imágenes de los personajes, especialmente con la madre, “Era menuda, de piel muy blanca, de ojos hundidos y lánguidos. Estaba sin maquillar y con los cabellos es desorden” (138). Este descripción de la madre está gráfico que el lector casi puede imaginar exactamente la madre. En el fragmento el narrador describe la madre más que el hijo Alberto. Este indique que el narrador se compadezca más con la madre por ilustrar sus preocupaciones en su cuerpo. Este preferencia y simpática para la madre también se muestra en que los descripciones del hijo son cortos y que en mayor parte solo describe sus acciones y no su apariencia. El uso de narración en tercera persona también afecta la descripción del paisaje. En Nada Andrea solo menciona su hogar y su universidad pero no descríbelo, en La ciudad y los perros hay mas descripción de la casa de la mamá. El fragmento casi empiece con una imagen del paisaje, “el cielo estaba plomizo, pero no hacía frío. La Quinta de Alcanfores parecía deshabitada” (137). Describir la escena que no esta familiar al narrador o el lector en vez de Nada cuando la escena es muy común y no merece descripción.
Los fragmentos de Nada escrito por Carmen Laforet y La ciudad y los perros escrito por Mario Vargas Llosas tienen tipos de narradores diferentes que afecta el tono y las imágenes de sus cuentos. Nada está escrito en primera persona y los imágenes están más egoístas y enfocan más en la protagonista y no en otros. La ciudad y los perros, por ser escrito en tercera persona, describe todo, incluyendo los personajes y la escena.